
Hablar de la música de Dios es
tocar un tema que por mucho tiempo permaneció de manera exclusiva para ser
cantada únicamente dentro del templo, cumpliéndole al Santo Padre, se busca la
música de agrado personal.

Los cambios de Iglesias
Luteranas, anglicanas, Bautistas, Metodistas tuvieron una gran repercusión en
toda latinoamericana, de ahí surgieron importantes grupos que hoy son
considerados como grandes precursores de lo que es la Alabanza y Adoración,
exponentes de Guatemala, Argentina, Costa Rica, México realizaron importantes
aportaciones.

Una vez crecido el movimiento
y fortalecido los resultados esperados, catapultaron a una gran cantidad de
personas, es entonces cuando el Movimiento de la Renovación del Espíritu Santo
dentro del seno Católico, toma ideas y conceptos para evitar que los jóvenes se fueran tras los hermanos
separados ofreciéndoles pláticas, conversaciones casi parecidas a los que los evangélicos
realizan.

Para quienes son considerados
como hermanos separados, no les molesta en lo más mínimo que sus cantos sean
interpretados dentro de su iglesia, porque saben bien el impacto espiritual que
ocasionara en la vida de quienes gusten de esa música de manera positiva.

Admiten que existen muchas
personas que llevan temas populares dentro a las iglesias, como canciones y no
como alabanza y adoración, ellos afirman que esas canciones no son bien
recibidas porque denotan que hay una influencia del pasado, porque cuando un verdadero
encuentro con Cristo Jesús, las cosas
pasadas son hechas totalmente nuevas.
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