Acaponeta, Nayarit; Julio 28 de
2012 (Ernesto Camú):-- Lamentable, la
situación del Hospital Integral Comunitario de Acaponeta, dan ganas de llorar
por el pésimo estado en que se encuentra, son bastantes los malos comentarios
que hay sobre el mal servicio que ofrece, sobre todo en el área de urgencias,
donde tuve la mala suerte de ir un fin
de semana, había siete pacientes, desesperados algunos ya tenían una hora,
aguardando turno.
Cuando me di la tarea de
preguntar porque no atendían, responden solo hay un doctor, tenían tres
pacientes encamados y estaban atendiendo una embarazada, ¿Acaso el Seguro Popular no paga para que sus
afiliados, para que reciban un mejor servicio, con mejor calidad y trato?
Pareciera que no; además el insoportable calor, que impera, ¡es un infierno!
Testimonios de la mala
administración de las autoridades del
hospital y la falta de empatía, mientras personal y pacientes padecen
las altas temperaturas, que en ocasiones llegan hasta los cuarenta grados, se
han realizado una gran cantidad de solicitudes por escrito, sin tener ningún
tipo de pronta respuesta.
Es un crimen de indiferencia el
que aquí se comete, la indolencia es el fantasma que se pasea, ante el deterioro paulatino del hospital, los
baños de la sala de espera se encuentran sin lavabos, las lámparas, fundidas y,
las pocas que quedan, se encuentran haciendo corto, es ridículo que digan que no hay dinero, ni para
cambiar unas lámparas.
Es una verdadera tristeza ver las sabanas rotas que cubren las camas de urgencias, si usted
visita por error o un caso de mucha urgencia no se le ocurra hacer sus
necesidades fisiológicas pues no hay papel
higiénico, si es de los que consumen mucha agua, llévese sus propias botellas
de agua, pues aquí no hay en que tomar agua, no hay vasos o conos.
Es cierto que hay una crisis
económica debido al desfalco del que fue víctima secretaria de salud del
estado, pero no podemos estar, lamentarnos todo el tiempo por esto, es como
estar mirando siempre para atrás y no ver hacia adelante.
El Hospital es un barco que está varado y parece que cada vez se
hunde más en el fango, ¿A dónde va a parar?, ¿A quién hay que culpar de esta
problemática?, ¿A qué genios hay que invocar?, ¿A qué padrinos mágicos, para
curar esta fracturada realidad?
Todos queremos una mejor calidad
de vida y el dinero definitivamente no la da, recordemos que la salud es parte
de esta calidad, el hospital esta como
un cuadro gris y empolvado. Ayuden los que gozan de buenos salarios y cuyas
ideas fluyen con mayor agilidad a que este barco pueda llegar a altamar.
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